14 febrero, 2017

« Potencialidades del Diseño cubano en el envase y embalaje »

Salón Internacional de envase, embalaje y artes gráficas. PACGRAF 2017

La Oficina Nacional de Diseño (ONDi), es una entidad adscripta al Ministerio de Industrias (MINDUS) y tiene entre sus objetivos organizar y ejecutar la Política Estatal de Diseño en Cuba, así como fomentar una cultura de diseño en el país. El formar parte de este Ministerio permite fomentar la inserción del diseño en otras políticas como: de Reciclaje, de Equipo y Maquinarias y la de Envase y Embalaje. Estos programas se relacionan directa o indirectamente con la temática del packaging nivel nacional.

La ONDi ha contribuido a través de investigaciones, evaluaciones y proyectos a la aplicación del Diseño en el envase y embalaje, expresó la MSc D.I. Yamilet Pino Nicó, Directora de Evaluación. Señaló que en la industria del medicamento de conjunto con el Instituto Superior de Diseño (ISDi), se aportó al rediseño de la gráfica de envases de medicamentos. Su aplicación permite la reducción de equivocaciones durante el consumo por parte de los usuarios, sobre todo en los ancianos y personas con capacidad visual disminuida. Una potencialidad a introducir es el empleo de los textos en braille en los estuches para los usuarios invidentes.

Otro proyecto en fase de implementación es el Sistema de productos funerarios, compuesto por contenedores proyectados en diferentes materiales, desde el aluminio, plástico a productos biodegradables, como el bagazo y el cartón.

Como parte de la función de capacitación dirigida al ¨personal profesional que se encuentre vinculado a la actividad de Diseño tanto en la esfera productiva como en los servicios¨ (ONDi, 2016), se han desarrollado entrenamiento donde se evalúan envases y embalajes de productos cubanos. Los más analizados son rones, alimentos y envases de equipos. Para su evaluación se emplea el Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad del Diseño (SNECD). Este documento aporta dimensiones e indicadores. De forma resumida, entre ellos están:

  1. Responder al modo de uso.
  2. Ofrecer seguridad en el consumo.
  3. Protección del producto.
  4. Adecuación antropométrica.
  5. Cumplimiento de aspectos legales e informativos.
  6. Adecuación estructural (distribución y manipulación).
  7. Correcta comunicación.
  8. Contribuir al posicionamiento, compra y competitividad.
  9. Responder adecuadamente a la demanda del usuario.
  10. Coherencia con el contexto físico y social.

La Directora de Evaluación de la ONDi, Yamilet Pino Nicó, destacó la experiencia del taller realizado durante la 1era Bienal del Diseño. En el mismo, explicó, se ejecutó el rediseño de productos de perfumería y de confecciones cubanas. Con la participación de profesores de la Escola L´Massana de Barcelona, la ONDi y el ISDi. Se ofrecieron propuestas conceptuales para línea infantil, protectores solares y perfume de mujer de la Empresa Suchel Camacho. También para las guayaberas del Grupo Empresarial de Confecciones Textiles BOGA.

Entre las potencialidades a desarrollar en el packaging se identifican la necesidad de la dosificación de los productos, específicamente de los alimentos. El envase permite adecuar la forma de consumo al contexto de uso (merienda escolar, campismo) y reduce los riesgos en el pesaje de los productos que se expenden de forma a granel como el arroz y el azúcar, dijo la Directora de Evaluación de la ONDi.

Para desarrollar el envase y embalaje se requiere de una adecuada selección de materiales, equipos y maquinarias, pensando en el ciclo de vida del producto. En imprescindible contar de adecuados medios para la impresión, envasado, almacenaje, transportación, punto de venta y reciclaje. Esta visión de todo el ciclo y del sistema de envase primario, secundario, terciario y embalaje para la trasportación, se hace más evidente en productos exportables insignias de Cuba. Por ejemplo, la langosta y el camarón, que requieren refrigeración y se ha de garantizar su óptima conservación y manipulación.

En particular para la trasportación y el punto de venta, el diseño estructural de los envases le confiere valor añadido a los productos. Por ejemplo, que sean apilables, aprovechando mejor el espacio del medio de transporte. Que posibiliten una colocación en los anaqueles que los diferencie de otros similares.

Al incorporar la innovación y la creatividad desde la gráfica también se inciden favorablemente en el merchandising y la decisión de compra de los consumidores. Se eleva la comunicación con el usuario que puede conocer con más certeza las características del producto, siente atracción y motiva su adecuado consumo, argumentó la especialista de la Oficina Nacional de Diseño.

Otra de las potencialidades a desarrollar es la aplicación de las nuevas tecnologías y materiales para el diseño en los llamados envases inteligentes. Los nuevos materiales permiten el diseño de etiquetas termocromáticas, que comuniquen de forma comprensible al usuario el grado de conservación del producto que va a comprar. Por otra parte, el uso de las redes sociales, los códigos QR o BIDI, posibilita que los usuarios cuenten con mayor información acerca del producto.

Cerrando el ciclo de vida del envase se ha de potenciar la utilización de materiales más fáciles de reintegrar, reciclar o con posibilidades de reutilizar. Para ello, aseguró la MSc D.I. Yamilet Pino Nicó, se necesita de una adecuada selección de las importaciones de materias primas, equipos y maquinarias a instalar, considerando además las potencialidades para el desarrollo local. Esto contribuye a la protección del medioambiente mediante la reducción de desechos, resultantes de tecnologías con obsolescencia programada o carente de insumos.

Resumiendo,  se considera que como parte de los equipos multidisciplinarios vinculados al envase y embalaje se debe contar con la asesoría de diseño desde quienes contratan y hasta los demandan, con la intención de realizar un producto mejor, que con orgullo diga: Hecho en Cuba.