19 agosto, 2020

«Sanas Palabras» 9 de julio

9 de julio

El cielo está despejado, el sol, tantas veces invocado, nos recuerda a la Patria, ya cercana en el tiempo. La brigada Henry Reeve termina oficialmente su labor mañana 10 de julio en el Hospital COVID – OGR de Turín, después de tres meses de ardua batalla por la vida. Alberto Cirio, presidente del Gobierno de la Región de Piamonte —gobernador—, quiso reunirse con los médicos y enfermeros cubanos en la propia institución hospitalaria. “Solo he venido para decir gracias. Gracias es una palabra corta, pero con un gran significado” —dijo. “A partir de mañana se sucederán las celebraciones institucionales, de agradecimiento, pero yo quería tomarme mi tiempo para decirle esto a ustedes en privado, de una manera más personal. Ustedes han hecho algo precioso: vinieron de lejos para curar a nuestros familiares, a nuestros ancianos, a nuestros hijos, y es por eso que hoy tienen todo el reconocimiento del pueblo de Piamonte.”

Los resultados, todavía parciales, son elocuentes: se recibieron 175 pacientes positivos de Covid en el hospital, no pocos en estado grave, el porciento de letalidad fue de 0,57; se realizaron 5166 atenciones hospitalarias, 4890 procederes y más de 70000 acciones de enfermería. Pero los números son fríos, y las palabras de los pacientes sanados arden de calor humano: decenas de cartas fueron escritas a mano por ellos antes de abandonar la institución. Las sonrisas y los abrazos tampoco se contabilizan. El prestigio alcanzado por la medicina cubana, en cada hombre que la representó, es inmenso.

“Nuestras gracias durarán para siempre” —continuó el gobernador. “De aquí en adelante, cuando deseen regresar a Piamonte, serán considerados huéspedes ilustres, importantes, porque los amigos se reconocen en los momentos difíciles, y ustedes han demostrado ser amigos de verdad. Este saludo es un hasta luego, porque siempre los esperaremos con los brazos abiertos. Les deseo un feliz regreso junto a sus familias, estuvieron cien días separados de sus seres queridos y eso es mucho tiempo para cualquiera.” Después dijo en español “hasta pronto” y nos pidió que respondiésemos de igual forma en piamontés: “cerea” (se pronuncia cherea). Así selló su intervención.

Cuando yo hablaba de resultados parciales —me refiero a los números—, tenía en cuenta los últimos sucesos: por razones organizativas, el cierre de la institución ha sido pospuesto, a pesar de que ya muchos médicos italianos cerraron sus contratos y se marcharon. Ayer quedaban dos pacientes, y la mayor parte de las camas habían sido trasladadas a espacios de almacenamiento, pero han empezado a llegar enfermos que podían haber sido tratados en otros hospitales. Por razones éticas, de principio, la brigada cubana tomó la decisión de apoyar el trabajo médico en los días finales de su estancia, hasta el día previo a su confinamiento de cuarentena. Ello significa que algunos médicos solo estarán a medio tiempo en los homenajes. Carla, una enfermera que ha trabajado junto a la brigada, lloró de emoción al saber la decisión de los cubanos.

El jefe de nuestra brigada, doctor Julio Guerra Izquierdo, respondió al gobernador: “Como el día de la inauguración, damos las gracias por habernos permitido estar aquí.” Reconoció la hospitalidad y el calor humano recibido del pueblo piamontés, y agregó: “Lo que hemos hecho por ustedes, es lo que estamos acostumbrados a hacer; nos llevamos el reconocimiento mayor de haber salvado muchas vidas humanas en la zona roja de este hospital y el agradecimiento de muchos pacientes. Hemos conocido médicos, enfermeros, personal sanitario, de una alta calidad profesional y de una alta calidad humana. Solo quiero agregar que siempre estaremos dispuestos a retornar si necesitan de nosotros”.

El gobernador y el jefe de la brigada abrieron los brazos en la distancia, y se impuso la impetuosidad latina: Alberto Cirio, prefiero ahora solo decir sus nombres sin mencionar cargos, y Julio Guerra Izquierdo, se fundieron en un abrazo físico no recomendable que, sin embargo, expresaba el sentir de sus pueblos. El embajador cubano, José Carlos Rodríguez, que habló por teléfono con el gobernador unos minutos antes de comenzar el encuentro, debe llegar a Turín en las próximas horas. El sábado subiremos hasta el Pico Fidel. El domingo habrá un gran almuerzo al aire libre, con alrededor de 400 comensales, en pleno corazón de la ciudad, al que han sido invitados trabajadores sanitarios del hospital, pacientes de alta, autoridades de la región y de la ciudad y grupos de solidaridad. El lunes, todos los miembros de la brigada serán condecorados por la Región de Piamonte, en un acto solemne que tendrá lugar en el propio hospital.

Enrique Ubieta