22 julio, 2020

«Sanas Palabras» 18 de junio

18 de junio

Esta es de las crónicas que terminan siendo notas informativas. Pero creo que es importante que sientan cómo se acelera el pulso ante la inminencia de un encuentro amoroso (no es una palabra exagerada) concebido para el diálogo, el intercambio de experiencias científicas y humanas —no puedo imaginar unas sin las otras en nuestra medicina— entre cubanos e italianos. Un encuentro que establece un punto culminante, aunque no el final, para estos meses de colaboración.

El 19 de junio de 1999, Turín fue seleccionada como sede de los Juegos [Olímpicos] de 2006. Veintiún años después tiene lugar nuestro simposio. (Nota del autor.)

Desde las primeras horas del día andamos puntualizando los detalles de la jornada de mañana, que al fin ha adoptado el nombre de Simposio. Once trabajos científicos presentan los especialistas cubanos de conjunto con jóvenes galenos de Italia. El encuentro tendrá dos momentos culturales: la develación de la pintura de Giuseppe Cominetti (Salasco, 1882–Roma, 1930), Venus o El nacimiento de Venus (1913), que ayer anuncié; y la interpretación a capela de dos piezas líricas por parte de la cantante cubana radicada en Turín, Ileana Jiménez: “La Bayamesa”, de Sindo Garay y una romanzetta (género musical) de Vincenzo Bellini que se llama “Vaga Luna”, ejemplo del período romántico italiano. Se prevé la presencia del vicepresidente para las relaciones internacionales del gobierno piamontés y del embajador cubano, José Carlos Rodríguez —quien hoy arribó a la ciudad, acompañado de Jorge Alfonzo, ministro consejero— y de Félix Lorenzo González, cónsul en Roma. Precisamente, en horas del mediodía, el presidente del Gobierno Regional sostuvo un encuentro en el hospital Covid-OGR con nuestro embajador y sus acompañantes, en el que participó el jefe de la brigada cubana, doctor Julio Guerra.

El presidente del Gobierno Regional sostuvo un encuentro en el hospital Covid-OGR con nuestro embajador y sus acompañantes, en el que participó el jefe de la brigada cubana, doctor Julio Guerra. (Nota del autor.)

El simposio tendrá como referente el logo de las Olimpiadas: el hecho de que los médicos y enfermeros cubanos hayan sido alojados en la otrora villa olímpica, hoy residencia estudiantil, y que la mítica OGR haya sido transformada en hospital Covid, permite una relectura del espíritu ecuménico y universalista de los Juegos. En el hospital no solo hay trabajadores de la salud procedentes de Cuba, también se mezclan entre los italianos hombres y mujeres nacidos en otras tierras o descendientes de emigrantes. La confluencia de motivaciones se cierra con la propia fecha escogida: el 19 de junio de 1999, Turín fue seleccionada como sede de los Juegos de 2006. Veintiún años después tiene lugar nuestro simposio.

Hoy a las seis de la tarde, el epidemiólogo Adrián Benítez Proenza impartió una charla, en el propio hospital, a medio centenar de especialistas de parques de la ciudad de Turín. La tarea es ardua y bella: posibilitar que los niños jueguen al aire libre —necesidad tan perentoria como la alimentación— y evitar en lo posible que se enfermen. Los convocados, en su mayoría jóvenes, hicieron muchas preguntas que Adrián respondió en su cada vez más comunicativo itañol. Pero el tiempo no es nada amistoso: desde hace más de dos horas la lluvia es implacable y nos deja los cuerpos helados.

La tarea es ardua y bella: posibilitar que los niños jueguen al aire libre —necesidad tan perentoria como la alimentación— y evitar en lo posible que se enfermen. (Nota del autor.)

Enrique Ubieta