24 julio, 2020

«Sanas Palabras» 19 de junio

19 de junio

La razón de todo está del otro lado del cristal. Mientras transcurre el simposio científico, los enfermos ya recuperados se acercan para escuchar. Todavía miran la vida desde el otro lado, pero ya miran, escuchan, asienten. Algunos se acercaron en sillas de ruedas. Junto a ellos estaban, entre otros, el médico Jaime y los enfermeros Onelio y Osiel, que no podían presenciar el evento pues les tocaba cuidar a los que están de ese lado de la vida.

Hoy me presentaron a un profesor de Filosofía de la Universidad de Turín. Decía que los seres humanos ya no soportan la muerte de un pequeño porciento de sus semejantes. No estoy convencido de su afirmación: ¿y los africanos que mueren cada año de malaria? Pero hoy transcurrió el simposio y, retórica y burocracia aparte, los italianos y los cubanos demostraron que el conocimiento sirve si es útil; que la humanidad tiene rostros diversos, pero un solo corazón. Que el aleteo de una mariposa puede provocar tormentas lejanas. Todo se concatena. La pobreza y la riqueza. No puedo entender al Gigante de las Siete Leguas, según la imagen martiana, que amenaza, de pura rabia e impotencia, a los países que acceden a recibir médicos cubanos. El Granma paró los motores en un mar picado, y arriesgó la vida de sus tripulantes, para rescatar a un hombre que había caído al mar: la vida de un hombre era tan importante como la de los 81 restantes.

Hasta el cristal caminó la cantante Ileana, después de interpretar una canción cubana (“La Bayamesa”) y otra italiana (“Vaga Luna”), para agradecer a los enfermos. Hasta el cristal fue el doctor Miguel para saludar a su anciana paciente. Hasta el cristal fuimos todos. Porque no hay riñones, ni pulmones, ni corazones que funcionen solos: son seres humanos los que intentamos salvar. Es la humanidad la que debe ser salvada. Hoy culmina una etapa, pero vienen otras. Si algo ya sabemos, es que si nos aislamos somos débiles: que la “fuerte” Italia necesita de la “débil” Cuba, y viceversa. También sabemos que a veces se aíslan los que pretenden aislar a otros.

Los once trabajos científicos realizados de conjunto por especialistas cubanos y jóvenes italianos seguirán expuestos mañana en los paneles. Se hace ciencia cuando se salva una vida; se hace conciencia cuando se abraza a un hermano.

Enrique Ubieta